5 pilares

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Una antología de aforismos de estado

Actitud: San Juan no es una provincia pobre, sino una provincia que durante muchos años se la pasó pensando su futuro pobremente.

Adversarios: Así como soportamos oposición insensata, también nos encontramos con adversarios serenos, dignos y esclarecidos, que nos enseñaron desde la discrepancia.

Argentina Profunda: Bajo las sombras de los codiciosos y los egoístas, subyace la Argentina Profunda. Bajo las reyertas politiqueras y las luchas sectarias, subyace la Argentina Profunda. Bajo el desamparo social, bajo el sufrimiento, bajo el dolor y las indignidades que azotan a los más humildes, subyace la Argentina Profunda.

Y esa Argentina Profunda, la del espíritu federal, la de las provincias, la de los marginados y ofendidos, la de los excluidos de siempre, la de los que que no tienen más que necesidades, está haciendo sentir su voz ronca y poderosa para decir que de una buena vez este país va a ser el país de todos. Que este país aborrece a los corruptos y desprecia a los timoratos. Que este país va a ser un país de manos limpias y alma limpia. Que este país no empieza y termina donde reside el poder y los poderosos, sino donde se crea la riqueza: en el esfuerzo de la gente.

Asistencia: Hemos transitado de ser una autoridad dedicada a curar heridas abiertas hacia una autoridad dedicada a garantizar que jamás vuelvan a producirse.

Cumplir: Para el país que queremos, cumplir es imprescindible, pero también es insuficiente porque, no nos engañemos, cumplir las promesas realizadas en campaña es apenas lo que no puede dejar de hacerse.

Comunidad: Lo logrado por nuestro gobierno no es obra de un puñado de hombres inteligentes o de un líder esclarecido: lo hicimos entre todos los sanjuaninos.

Democracia: La democracia no termina en el voto. Empieza.

Dignidad: Ya es hora de que nuestros pueblos dejen de vivir eternamente de los subsidios y las dádivas. Hay que pensar por nosotros mismos. hay que arremagarse y trabajar de una vez por todas.

Dignidad del Trabajo: Queremos construir una comunidad competitiva, alimentada por la capacitación y el aumento de las destrezas de cada trabajador, en un marco que favorezca la igualdad de oportunidades y la posibilidad de contar con un trabajo digno, con salario digno y en condiciones dignas para todos.

Diversidad: En la honesta disparidad de visiones se arraiga la riqueza intelectual de la república.

Esfuerzo: Frente a la inacción del pasado, trabajar. Frente a las carencias sociales, trabajar. Frente a los reclamos justos y enojados, trabajar. Frente a la desesperanza y la postergación, trabajar. Frente al recelo y la suspicacia de quienes no podían o no querían creer, trabajar y seguir trabajando.

Esperanza: Si para la gente de nuestra generación sentir vergüenza fue la primera inyección de fe, transformarla en Esperanza, fue la segunda.

Esperar la oportunidad: Todo tiene su hora. No hay que almorzarse la cena.

Evaluación: Más allá de los venerables muros de la gobernación está la gente real, de carne y hueso, que continúa vigilando nuestras acciones.

Excusas: Los sanjuaninos más de una vez caimos en ese funesto disparate de excusarnos al amparo de la hostilidad del clima, la carencia de suelos cultivables, la falta de población, la lejanía, la geografía abrupta y, por supuesto, el terremoto del 44.

Fe: Los que creyeron que era posible, ¡lo hicieron posible!

Igualdad: No creamos que durante el transcurso del mandato el ejercicio democrático se toma vacaciones.

Inclusión: En el país que queremos, nadie sobra, nadie está de más y nadie puede sentirse ajeno.

Mandatario: “Primer mandatario” no significa “el que más manda”, sino “el primero que debe cumplir con el mandato”.

Obras: Habría que ser necio para negar que los frutos del trabajo están a la vista y hablan por sí mismos. Pero habría que ser más necio todavía para pretender que ya se ha hecho todo.

Optimismo: Estamos a las puertas del futuro, y que esas puertas van a abrirse si nos resolvemos a tocar a ellas y tenemos la resolución para traspasarlas y caminar nuestro propio camino.

Participación: Mejor aun que gobernar “para” la gente, es gobernar “con” la gente.

Perseverancia: El burro no hace el amor por buen mozo, sino por insistente.

Pesimismo: Tenemos que mandar al destierro al país del “no se puede”.

Pobreza: No hay peor pobreza que la pobreza de espíritu, y ésa hay que enterrarla para siempre.

Poder: El ejercicio del poder no otorga derechos sino obligaciones. No implica prebendas sino responsabilidades. No proporciona salvoconductos a la ambición sino al sacrificio.

Privilegios: Quisieron hacernos creer que el poder otorga privilegios, y que quien lo ostenta se vuelve superior, se vuelve inimputable, se vuelve indestructible. Y también que implica un peaje liberado para volver una y otra vez a ejercer impunemente sus prebendas. Pero no les creímos. Y no les vamos a creer jamás.

Proactividad: Estamos decididos a pasarle topadora a la idea de que si no nos dan, no tenemos.

Responsabilidad: Alguna vez, no hace mucho tiempo, a los argentinos nos hicieron creer que quienes eran elegidos por el pueblo eran como elegidos de los dioses, y, sin embargo, ni a uno ni a otros debían responder por sus acciones.

Soberbia: Por muchos años los argentinos hemos sido campeones mundiales de la soberbia. Y, por eso mismo, sus víctimas predilectas.

Unidad: Todos estábamos hartos de presenciar ese ruin espectáculo de la patria diezmada, la ilusión quebrada, el futuro en sombras. Por eso reunimos a civiles y militares, a jóvenes y ancianos, a hombres y mujeres de la ciudad y el campo, del desierto y la montaña. Y les propusimos volver a creer y volver a trabajar juntos.

Vergüenza I: Los argentinos recuperamos la vergüenza. Y con la vergüenza, recuperamos las ganas de no volver a tenerla nunca más.

Vergüenza II: Por vergüenza nos levantamos, apretamos los dientes, volvimos a juntar fuerzas y fe. Por vergüenza nos volvimos a mirar a los ojos y nos encontramos con quienes quisieran aportar y conversamos con todos, fueran quienes fueran y pensaran como pensaran. Por vergüenza depusimos rencores, limamos asperezas, tendimos y nos tendieron manos solidarias.